En el mundo existen hombres que dejan huella permanente en su paso por la vida. Seres que luchan por ayudar al deporte de su pasión y a los deportistas que lo practican. Uno de ellos lo fue sin duda Don José Sulaimán, “Don José” o “El Tío Pepe”, como algunos periodistas le llamábamos.


Por Rodolfo Rosales S.

En el mundo existen hombres que dejan huella permanente en su paso por la vida. Seres que luchan por ayudar al deporte de su pasión y a los deportistas que lo practican. Uno de ellos lo fue sin duda Don José Sulaimán, “Don José” o “El Tío Pepe”, como algunos periodistas le llamábamos.

Este 16 de enero se cumplen seis años de su fallecimiento, pero sus ideales en pro del boxeo siguen vivos en la persona de sus hijos, en especial de Mauricio Sulaimán, actual presidente del Consejo Mundial de Boxeo.

José Sulaiman

Desde que asumió la presidencia del WBC, en 1975, Don José se puso tres objetivos claros: Que los boxeadores mexicanos tuvieran mayores oportunidades de disputar campeonatos mundiales, proteger la integridad física de los pugilistas en el mundo y mantener una relación muy estrecha con los reporteros de la fuente de boxeo.

Fue así que antes de instaurar los “Martes de Café”, se reunía una vez al mes con la prensa mexicana en el Sanborns de la Zona Rosa.

En esas reuniones se daban cita periodistas de gran trayectoria, forjados en el “campo de batalla”, de los que día con día iban a los gimnasios por la nota diaria y que no faltaban a las arenas de boxeo para cubrir las funciones.

José Sulaiman

Gente como Jorge Monroy, Antonio Hernández, Juan García, José Luis Camarillo, Alberto Reyes Arvizu, Carlos Rivero, Armando Zenteno y Marco Polo Aguilar, entre otros, se sentaban con Don José a compartir el pan y la sal, pero también analizaban las peleas más importantes del mes. Eran citas muy constructivas.

 Eran mediados de los ochenta y  la sangre nueva del periodismo del boxeo, como Daniel Esparza,  y su servidor (Rodolfo Rosales), acudíamos de colados, para aprender.

De voz y mirada afable, Don José siempre tuvo un trato especial para con nosotros y, sí, es cierto, tuvimos diferencias, pero siempre se arreglaban. Porque siempre tuvo la decencia de contestar las llamadas que le hacíamos y eso que en aquel entonces aún no llegaba el celular.

José Sulaiman

Ya fuera en su carácter de presidente del WBC y luego también como presidente de la Comisión de Box del Distrito Federal, Don José tuvo siempre el valor de no dejar preguntas sin respuesta, era como un boxeador al cual le encantaba el intercambio de golpes y jamás rehuyó al combate.

Navidad fue una fecha sagrada para convivir con los periodistas, ya fuera a través de un juego de futbol, con posada incluida para nuestros hijos, y posteriormente comida y regalos.

José Sulaiman

Hoy, a seis años de su partida, no se le deja de extrañar, porque su don de gente fue gigante, siempre dispuesto a escuchar y a apoyar.

Fue amigo de muchos y muy pocos no compartían su pensamiento, pero una cosa es cierta, el boxeo se humanizó durante las casi casi 40 años que estuvo al frente del Consejo Mundial de Boxeo.

Las principales aportaciones que Don José hizo al boxeo fueron:

  • Reducción de 15 a 12 asaltos las peleas de título del WBC, en 1983.
  • Imponer el uso de la cuarta cuerda en el cuadrilátero para evitar  posibles lesiones en la cabeza de los boxeadores.
  • Ceremonia de pesaje oficial un día antes de la pelea.
  • Eliminó el uso de los guantes de pelea de seis onzas.
  • Seguro de vida obligatorio en peleas sancionadas por el WBC.
  • Implementó el guante con pulgar sujeto.
  • Don José estuvo casado con la señora  Marta Saldívar, con quien procreó seis hijos: Héctor, José, Fernando, Lucy, Mauricio y Claudia.