Conoce al personaje que ha cautivado al mundo del boxeo, bajo el abrigo del WBC y que se unirá al programa Espíritu de Campeón de Cleto Reyes

RODOLFO ROSALES

Un día apareció en uno de los eventos del Consejo Mundial de Boxeo y cuativó a todos porque el es cuerpo, mente y espíritu, es un hombre-mono de larga cabellera y barba, pero irónicamente, no tiene cejas, se llama “Josejas”.

             

Tiene un gran amor por la familia, la salud, el boxeo, la prevención del consumo de drogas y motivación.

A la pregunta de dónde nació. Responde sin titubeos: “Yo soy más chilango que nada” y respecto a su nombre dice que “es juego de palabras, porque si se dan cuenta yo tengo cejas, pero en la vida real soy muy cejón”.

Sobre su misión en este mundo, “Josejas” mueve su cabeza de un lado para el otro y su barba y melena van de un lado para otro: “mi misión es brindar conciencia entre la juventud y en el boxeo, que es un deporte bastante duro”.

Agrega que “estoy aquí para fomentar la conciencia a través del boxeo, en lo que es la disciplina del cuerpo, mente y espíritu y ser la voz de los peleadores”.

De su imagen un tanto salvaje, comenta que a veces la gente no entiende todo esto, “la imagen física, me dicen porque te ves primitivo y les respondo que es por la sencilla razón de que los primitivos evolucionan”.

Sobre cómo fue recibido en el mundo del pugilismo, afirma que “al principio fue difícil, porque en el boxeo tenemos una forma muy diferente de ver las cosas y no fue fácil comunicar el mensaje de invitar a la gente a creer en ellos”.

Afirma que su personaje tiene sentido social totalmente el sentido social y que está usando el deporte para eso: “lo mismo que Cleto Reyes con su programa Espíritu de campeón, con el cual hace una gran labor, al patrocinar a gente de bajos recursos con equipo de boxeo par cumplir sus sueños de ser campeones”.

“Josejas” afirma que contrario a lo que imaginaba, los niños lo han aceptado de maravilla: eso es muy bueno, porque se han conectado muy bien conmigo, les invito a ser mejores y ellos me quien, me abrazan y hasta se toman fotos conmigo”, concluye.